En León y alrededores había niebla aquella mañana del 28 de diciembre de 1947. Hacia las 8:30, los vecinos de la zona escucharon unos fuertes ruidos procedentes del cielo. Se produjo entonces un gran impacto en la calle Real del pueblo de Reliegos. Todos pensaron que se trataba de un accidente aéreo, posiblemente de uno de los aviones del aeródromo de la Virgen del Camino. Pero no, no era un avión, era un meteorito.

Al ver la roca humeante, el temor de que fuese una bomba hizo que se avisara rápidamente a las autoridades, y el entonces ingeniero del aeródromo, C. Rodríguez Arango llegó al lugar poco después. En un agujero de unos 35 centímetros de profundidad encontró lo que parecía una piedra  tosca de unos 23 centímetros de largo, 10 de ancho y 10 de alto. En origen pesaba más de 17 kilogramos.

Tal y como señala Carlos Martín Escorza, la caída de meteoritos sobre la Tierra no es un fenómeno tan común como pudiera parecer, y todavía más rara es la recuperación de fragmentos. Tanto es así que el meteorito de Reliegos fue, hasta la caída del de Villalbeto de la Peña  (Palencia) en 2004, el último recuperado en España y, además, esa recuperación fue inmediata.

El meteorito de Reliegos

Meteorito de Reliegos http://www.reliegos.com

El meteorito de Reliegos es una condrita ordinaria. Las condritas se crearon hace más de 4500 millones de años y no se han vuelto a fundir desde entonces; de ahí su valor para conocer aspectos del Sistema Solar más temprano. Precisamente por esto, los meteoritos suelen dividirse en fragmentos que se distribuyen entre distintas instituciones. Pedazos del que nos ocupa se encuentran en diferentes lugares. En el Museo Nacional de Ciencias Naturales se conservan más de 10 kilogramos, 620 gramos en el Museo Geominero y más de 1 kilogramo repartido en varios  emplazamientos de Estados Unidos. Dado que el meteorito pesaba más de 17 kilogramos, nos preguntamos qué habrá sido de los casi 6 kilogramos restantes. Poco después de su caída, un fragmento se depositó en el Instituto Nacional de Enseñanza Media (suponemos que las fuentes se refieren al antiguo edificio situado en la calle Ramón y Cajal y demolido en los años 60);  hoy ese fragmento se da por perdido.

En el pueblo, todo el mundo conoce la historia y cualquiera puede indicar al visitante el lugar exacto de la caída. Bien merecía el asunto que alguien se preocupase de colocar una indicación. Un vecino me dijo que los peregrinos (Reliegos está en el Camino) preguntan por el suceso y sugería que un monolito conmemorativo de la efeméride estaría bien.

El meteorito de Reliegos continúa siendo objeto de estudio y materia de artículos, que utilizan la roca estelar para intentar clarificar todo tipo de cuestiones científicas tan interesantes como ininteligibles. Nosotros nos quedamos con la imagen de una mañana de invierno, la niebla y la piedra venida del espacio.

Texto y fotografía: María Gómez

6 comentarios

  1. pues no tenía ni idea , pero gracias … son curiosidades de nuestro León que siempre suman 😉

  2. Fijate q cosas mas curiosas!!! Q habra por alla arriba??? Muy interesante y muy bien contado Maria…

  3. En breve los peregrinos y visitantes podrán conocer el lugar donde cayo dicho meteorito y su historia.
    El ayuntamiento de Santas Martas, al que pertenece la pedanía de Reliegos colocará en los próximos meses una placa descriptiva en la calle Real de dicha población.
    Demasiado tiempo ha pasado para conmemorar el acontecimiento, pero como dice el refranero, “Más vale tarde, que nunca”